El Louvre y las joyas de la corona robadas
En la mañana del domingo 19 de octubre de 2025, un grupo de cuatro ladrones irrumpió en el Museo del Louvre y sustrajo varias joyas de altísimo valor de la Galería de Apolo.
Ubicada en el primer piso, en el ala Denon (ala norte del museo), la Galería de Apolo fue reconstruida y decorada bajo el reinado de Luis XIV para reflejar su grandeza. Después de un incendio que destruyó la Pequeña Galería, Louis XIV, de 23 años y quien acababa de elegir el sol como emblema, decidió que ese sería también el tema de la nueva galería. Para terminar de subrayar el vínculo que sentía con el sol, decidió bautizar el nuevo espacio con el nombre del dios griego de la luz, las artes y el poder solar, Apolo.
En 1793, el Louvre pasa de ser residencia real a museo público: la Galería de Apolo fue elegida para presentar la espléndida colección de piedras preciosas reunidas por los reyes de Francia, convirtiéndola en uno de los espacios más opulente del museo.
Su valor cultural también es inigualable: alberga objetos vinculados al antiguo régimen monárquico francés, al imperio napoleónico y al patrimonio nacional.
La Galerie d’Apollon no solo es un espacio arquitectónico impresionante, sino un lugar de memoria histórica que conecta al público con la monarquía, la coronación, el Imperio francés y la evolución del Estado-nación.
El robo incluyó la sustracción de piezas de las joyas de la Corona francesa y provocó el cierre total del museo durante el día de ayer hasta el día de hoy.